Como conseguir trabajo en tiempos de crisis

Estamos todos cansados de hablar de la crisis y de sus efectos devastadores. El más importante, la tasa de desempleo de nuestro país, que lleva a muchas familias a situaciones muy complicadas.

¿Qué hacer ante la pérdida del trabajo o simplemente ante una mala perspectiva en la actual empresa?

Diversos organismos relacionados con el fomento del empleo,  universidades y expertos prácticos en la materia coinciden en una serie de recomendaciones básicas, entre las que destacan la flexibilidad, la proactividad, la actitud positiva y la formación.  

I. FOMENTAR LA EMPLEABILIDAD

Los conceptos “trabajo para toda la vida” y “sueldo en ascenso” están absolutamente obsoletos.

El profesional ha de ser empresario de sí mismo y como tal realizara su propio plan estratégico, en el que incluya:

  • Gestionar la propia carrera profesional de forma proactiva, anticipándonos a las situaciones.
  • Mantenerse atractivo profesionalmente. Debemos promocionar aquellas acciones que nos mantengan en una posición de aportar valor a la compañía o proyecto para el que pretendamos trabajar.
  • Mantener una formación elevada para adaptarnos a los puestos actuales y futuros.

II. PREVISIÓN DE LA DISCONTINUIDAD

Siempre es preferible prevenir que curar. Cualquier acción que podamos hacer previamente a que perdamos el empleo será más efectiva que si la hacemos una vez se ha producido la discontinuidad. Por tanto, conviene:

  •  Realizar un ejercicio de autoevaluación. Deberemos determinar nuestras competencias, habilidades y valores para concluir en un balance de situación personal. También tenemos que determinar nuestras áreas de mejora de forma objetiva. Es importante chequear el análisis con terceros para evitar las subjetividades. Así prepararemos un plan de mejora sobre este análisis completo de nosotros como profesionales. En el fondo se trata de aplicar el principio de mejora continua en el ámbito personal.
  • Aumentar nuestra adaptabilidad. El entorno cambia rápidamente y es un factor totalmente externo a nosotros. Es difícil adivinar la tendencia de los cambios, pero podemos estar seguros de que existirán
  • Evitar la soberbia. Ni el dinero ni el poder nos hacen mejor personas. La vida da muchas vueltas y no hay que ganarse enemigos gratuitamente.
  • Establecer y mantener redes de contacto (networking). También es importante mantener una cierta visibilidad en el sector (asociaciones sectoriales, patronales, profesionales, etc.)
  • Desarrollar el capital intelectual y las habilidades. Plan de formación en idiomas (inglés imprescindible) más las materias derivadas de los puntos débiles del ejercicio de autoevaluación mencionado y áreas de desarrollo personal como PNL (programación neurolingüística) y coaching.
  • Fijarse objetivos personales y profesionales claros. Ser preciso y ambicioso, pero realista en ambos es muy importante. Fijarse fechas y métodos para comprobar que hemos alcanzado los objetivos.
  • Tener otras actividades. Es saludable encontrar tiempo para la familia, hobbies, actividades culturales, deporte, etc.
  • Gestión prudente del patrimonio. Dentro de lo posible, debemos intentar ahorrar con método. Conviene endeudarse con prudencia, siempre en inversiones necesarias y de carácter patrimonial.
  • Los caprichos, al contado. Es un sabio consejo que no conviene saltarse en estas circunstancias.
  • Mantener una posición activa en temas relacionados con el entorno social y económico como formadores de opinión y como agentes del cambio social.

III. GESTION DE LA DISCONTINUIDAD

Una situación de discontinuidad supone enfrentarse a una situación de cambio, incluso de pérdida, en muchos casos. Hay que aceptar que debemos pasar un “duelo” como en cualquier pérdida. Es natural y necesario. Eso sí, de nosotros depende su duración. Debe llegarse a una fase de adaptación-aceptación lo antes posible lo cual permitirá dejar de pensar en el pasado, lo que tenía y lo que se ha perdido, para centrarse en el futuro.

La mayoría de los motivos suelen ser previsibles, como restructuración organizativa, resultados de gestión por debajo de las expectativas, fusiones y adquisiciones o, englobándolo, sencillamente la crisis.

CONDICIONANTES MÁS IMPORTANTES

  • Situación profesional: Una adecuada previsión nos permitirá gestionarla con mucha mayor efectividad.
  • Situación personal y familiar: Es un factor fundamental que ayuda a reducir tensiones en una situación que es estresante. Es importante tener el apoyo de todos los miembros de la familia. Cónyuge e hijos deben ser partícipes.
  • Situación económica: Una anterior política de ahorro sistemática y una gestión prudente del patrimonio dentro de lo posible ayudarán ahora.

RECOMENDACIONES CONCRETAS CUANDO SE HA PRODUCIDO LA DISCONTINUIDAD

  • Evaluar la situación económica:
  1. Cuenta de resultados familiar: Es necesario conocer los gastos y los ingresos: prestación desempleo, gestión patrimonial, colaboraciones puntuales, ingresos del cónyuge, etc.
  2. Es conveniente separar:
  • El balance del día a día: Los ingresos que provienen del trabajo de toda la familia y los gastos necesarios para el funcionamiento de la misma.
  • El resultado neto total: incorporará también los resultados extraordinarios (positivos o negativos) producidos por la venta de activos, los provenientes en su caso de la gestión patrimonial, intereses de hipotecas, etc.
  1. Deberemos elaborar un plan económico con la nueva situación. Es preciso analizar de cuánto tiempo ser dispone para encontrar una nueva actividad profesional, si se pueden eliminar gastos superfluos o cuanto se puede arriesgar para arrancar un negocio.
  • Hacer un break
  1. Cuando se pierde el trabajo, se puede llegar a convertir una situación en teoría traumática en un break productivo para refrescar la mente y dedicarse a actividades que, en el anterior día a día, le resultaban imposibles de llevar a cabo. En este período de break es fundamental gestionar el tiempo, ser paciente y no dejarse llevar por la ansiedad, dedicando tiempo a recuperar relaciones personales y profesionales.
  2. Este periodo de break es un buen momento para practicar la gestión del cambio, donde el coaching y la inteligencia emocional pueden ser de gran ayuda. Existe una percepción generalizada de que los directivos emocionalmente inteligentes son capa es de gestionar mejor el cambio.
  • Realizar un plan estratégico
Tras el trauma inicial y el período de reflexión, ya tendremos hecho un análisis de puntos fuertes y débiles. En caso de no haberlo hecho nunca, debe hacerse de inmediato y pedir opinión a terceros.
  1. Tiene que crear un mapa de opciones:
  • Seguir en tareas similares a las realizadas hasta ahora en el mismo sector
  • Seguir en tareas similares a las realizadas hasta ahora en un distinto sector
  • Alternativa de cambio total: Diseñar el plan de empresa para realizar su sueño
  • Mantenerse activo
  1. Tras el break, hay que evitar la ociosidad. Hay que evitar encerrarse en uno mismo, quedarse en casa, lamentarse y pensar en el qué dirán.
  2. Debemos marcarnos una rutina personal para activar una búsqueda bien orientada siguiendo el plan estratégico, elaborando una clara definición de lo que quiere y dedicándose a dicha búsqueda con todas sus fuerzas, de forma disciplinada y paciente sin perder el ánimo ante  la adversidad.
  3. Seguir fomentando el networking. Hay que constatar que la mayoría de propuestas interesantes suelen llegar de amigos, conocidos o por referencias.
  • Mantener una actitud positiva
  1. Para lograr un sueño o proyecto deseado, la actitud debe ser positiva en todo momento porque lo único que sucede es que existe un problema y hay que resolverlo. Hay que aprovechar el tiempo reciclándose, ampliando conocimientos en otras áreas y en el desarrollo personal. Hay que aceptar el pasado, superarlo. Lo que importa es el futuro que construimos desde el presente.
  2. Hay que compartir las inquietudes con las personas más cercanas para no encerrarse y se capaz de afrontar le presente con plena energía y espíritu positivo. Ahora más que nunca es importante sentirse feliz con uno mismo. Los beneficios del deporte son evidentes, se puede incluso cambiar ligeramente el look personal, etc.
  • Asumir el pasado
  1. Asumir el pasado como una experiencia positiva. No hay que explicar a los futuros empleadores las miserias del trabajo anterior. Debemos dejar atrás rencores y también nostalgias. Debe explicarse los motivos que nos ha n llevado a la situación actual brevemente, para pasar a proyectar la experiencia vivida y no alimentar la curiosidad malsana y morbo de algunos entrevistadores ni el deseo de una ridícula revancha.
  2. No hay que perder de vista que el cliente puede que no sea el entrevistador (empresa de selección o head hunter). Estas empresas trabajan por proyectos o encargos específicos de sus clientes.
  • Controlar la ansiedad
  1. La ansiedad es inevitable pero gestionable. Hay que ser paciente y saber gestionar bien el tiempo, llenando el día para seguir estando activo.
  2. El trabajo actual es buscar trabajo.
  3. Debemos mantener la salud y formarnos.

Cuando buscamos trabajo debemos ser conscientes de que nuestro timing no es el de nuestros interlocutores, ni tampoco la importancia relativa del asunto que tratamos, en nuestro caso nuestro trabajo y en el suyo una tarea más o un candidatos más en puesto más que cubrir.

La serenidad interior se refleja en la persona y da una impresión positiva al entrevistador.

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