¿Cómo se gestan las emociones?

Prenatales es el espacio temporal que comprende la pre-concepción hasta los primeros 7 años de vida. Entonces hablamos de Memorias Prenatales a todas aquellas improntas que se grabaron en este espacio de tiempo. Ya sean emociones o vivencias que viven los padres mientras el bebé estaba en el vientre materno y que aún en el día de hoy te están repercutiendo de una forma u otra.

Son memorias que se empiezan a grabar desde que los padres consciente o inconscientemente tienen el deseo de tener un hijo, es decir nueve meses antes de la fecundación. A este período lo llamaremos Deseo. El segundo período, en el momento del Acto, en la fecundación y se grabará todo lo que pensaban o sentían los padres el uno del otro y todo lo relacionado con el deseo más carnal. Imaginaros a una mujer que fue forzada, violada, no respetada o no sentía placer en el momento en el que se fecunda el óvulo. Todo eso se le va a grabar al bebé, en un banco de memorias y se le irá repitiendo a lo largo de su vida, viviendo un «no deseo» o no sintiéndose merecedor de obtener placer mediante sexo o cualquier otra actividad en la vida. Lo va a poder vivir todo sin ilusión o con sufrimiento.

Otra memoria importante es el momento del parto. La misma forma en la que naciste y como lo viviste es la forma que vas a repetir cada vez que empieces o pienses en empezar un nuevo proyecto o forma de vida, porque será simbólicamente como un nuevo nacimiento. Así que si el bebé necesitó ayuda para salir, nació de nalgas, con vueltas de cordón, muy deprisa o tardó mucho, si hubo epidural o sufrimiento fetal o de la madre….así se va a recrear en la vida del adulto. Impidiéndole que esa nueva etapa de la vida sea fluida.

Existen varios ejemplos de memorias prenatales, como el ejemplo de una madre que se le muere un familias importante durante el embarazo de su hijo. En esos momentos existe un vacío en la familia, un vacío energético y emocional importante en el complejo familiar, un drama, que quizás la madre lo sabe gestionar y superar conscientemente pero muchas veces desde la parte insconsciente no y esa es la memoria de tristeza, vacío, melancolía que el niño va a incorporar, va a ir ese bolo energético siempre con él, durante toda su vida, como un duelo no resuelto hasta que no se trabaje. Y esto es un caso que pasa a menudo.

En otros casos, la madre se siente feliz durante el embarazo cada vez que su bebe,  dentro de su vientre se mueve. El siente la felicidad de la madre al moverse, pero un día antes del parto la madre se asusta mucho porque no siente a su bebe moverse y se va corriendo al hospital. Es ahí cuando la criatura graba, que si está parado su madre sufre y si se mueve mamá se pone feliz, así que al nacer pueden ser niños que no paran quietitos, que son muy movidos y parecen intranquilos, incluso a veces se les diagnostican de hiperactividad, cuando en realidad para el niño simplemente desde su parte más inconsciente, con ese acto lo único que quiere es ver a mama feliz, porque la ama. Aquí el bebé tiene un programa de muerte y en este caso hay que trabajar a la madre y al niño a través de la madre, cosa que con Kinesiología es fácil.

Así que os invito a todos a preguntar a vuestros padres, si es posible, todo lo relacionado con vuestro embarazo, parto y primeros años de vida. Como vivían, como pensaban, como iban sus vidas laborales en ese momento o como se relacionaban tus padres entre ellos y que pensaban o sentían de cada uno. Que tal fue el parto y si os atrevéis, incluso a preguntar qué tal el día de vuestra concepción. Para conoceros mucho mejor, tomar conciencia de lo que os sucede en estos momentos y poder trabajarlos con kinesiología siempre que penséis que algo puede venir relacionado con estas memorias. Veréis como así, empiezan a fluir vuestras vidas, tanto a nivel laboral, familiar, social incluso de pareja.

Raquel Campanales

Kinesióloga terapeuta

Formadora en kinesiología y co-creadora y formadora, en kinegenealogía

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