Haciéndote las preguntas adecuadas

“La Felicidad no es una estación a la que se llega, sino una manera de llegar” 

Margaret L. Runbeck.

Muchos días se nos presentan infinidad de decisiones y de problemas a los cuales tenemos que dar solución. Tal vez nos sentimos solos en esos momentos y nos gustaría tener a alguien con el cual pudiéramos hablar y que nos pudiera contestar y orientar ante nuestras dudas.

Pero, ¿que te parecería si pudieras contar con una herramienta para que tu llegaras a las soluciones haciéndote las preguntas adecuadas?

Déjame que te enseñe un ejercicio de PNL para cuando estés en duda y quieras tomar una decisión.

Muchas veces cuando realizamos un nuevo ejercicio los alumnos me preguntan, ¿esta técnica l apodemos hacer a nosotros mismos? Las respuestas siempre son las mismas, todos los ejercicios y técnicas son para practicarlas primero con nosotros mismos y después con los demás.

Hay muchos ejercicios que son un poco complicados de realizar donde haya gente o porque necesitamos un espacio amplio; en el siguiente ejercicio que os propongo, no necesitamos espacios, ni sillas, ni otra persona para realizarlo, solamente nuestras manos y realizarnos las preguntas.

Observa el siguiente dibujo donde están representadas unas manos.

Como verás cada dedo tiene una información, los dedos de la mano derecha cometen violaciones del lenguaje, (dudas, debería, comparaciones, etc), mientras que los de la mano izquierda utilizan preguntas para desafiar a las violaciones del lenguaje

Fíjate que el dedo pulgar de la mano derecha está comparando, mientras que el pulgar de la mano izquierda pregunta, ¿comparando con qué o con quién?.

Ejemplo: Imagínate que estás en una situación que no te gusta y te dices a ti: “Me gustaría estar mejor”. Muy bien, quiero que lo hagas mirando tu dedo pulgar derecho , como si fuera él el que te habla. Ahora mira el pulgar de la mano izquierda y pregunta: “Estar mejor, ¿comparado con qué o con quién?”. Y dejas que te venga la contestación. Apúntala en una hoja.

El índice de la mano derecha indica un sustantivo o nombre, no especificado, siguiendo el ejemplo anterior: “En el trabajo” y el índice de la mano izquierda pregunta: “¿Qué trabajo concretamente?”. Otra vez dejas que venga la contestación y vuelve a apuntarla.

El dedo corazón derecho nos indica un verbo no especificado, continuando con el ejemplo anterior: “Lo que hago con el ordenador” y el dedo corazón izquierdo pregunta: “¿Cómo lo haces específicamente?”.

Sigue apuntando cada respuesta.

El anular derecho indica una imposibilidad o un deber quizá inapropiado, por ejemplo: “Cómo siempre”. Así que le dedo anular izquierdo pregunta: “¿Qué pasaría si lo hicieses de otro modo?”.

El dedo meñique derecho nos indica cosas universales o globales y absolutas, por ejemplo, imagínate que contesta: “Siempre se ha hecho así, todos en el trabajo lo hacen así y nunca se cambia nada”. El meñique izquierdo pregunta: “¿Siempre, todos, nunca…?”.

Este es un ejemplo sencillo de lo que podemos trabajar con nuestras propias manos. Imagínate todas las posibilidades que te ofrecen, Niveles neurológicos: Dónde, Qué, Cómo, Por Qué, Quién. O también puedes idear tus propias preguntas.

Anímate y explora nuevas posibilidades y luego tal vez quieras comentarlas.

Un saludo,
Alejandro Cuellar

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