La mochila Emocional MVIG

La Mochila Emocional

La Mochila Emocional

Imagínate por un momento que cada mañana te despiertas, teniendo la sensación de que no has tenido un sueño reparador y que no has descansado suficientemente.

La ducha te reconforta durante unos minutos, piensas que el desayuno te dará energía para toda la mañana, coges tu mochila y sales de casa.

En el trabajo, en la calle, con tu equipo, amigos, familiares, en la cafetería, donde vayas vas cargando con tu mochila y cada vez pesa más; ya ni siquiera recuerdas cuando empezaste a llevar tu mochila, ni siquiera recuerdas si alguna vez viste a alguien sin mochila.

Recuerdas tu infancia y los primeros años de tu adolescencia, donde te movías libremente sin ninguna carga, sin mochila, feliz; feliz con tus amigos, disfrutando, corriendo y riendo.

Hoy corres, pero ya no te ríes. Corres sin saber a dónde ni por qué.

¿Te suena de algo ?

Permítete seguir imaginando un poco más. Imagínate que abrimos la mochila y dentro vemos, con asombro, la carga que hay dentro:

La familia

Los hijos

La pareja

Los amigos

El coche

La hipoteca

El trabajo

El jefe

Los compañeros

El banco

Los créditos

Las deudas

Los estudios

El status

Los desengaños

Las traiciones

Los deberías

Los tendrías

Etc

Seguramente puedes añadir algunos más, todo lo que has ido acumulando durante años sin darte cuenta de que lo acumulaste, en un principio, para mejorar tu calidad de vida y que poco a poco se ha convertido, año tras año, en una pesada carga que cada día acumulas en tu mochila emocional.

Has creado una familia, tienes el trabajo, los estudios, la hipoteca, etc, todo ello ha aumentado el peso que llevas en tu mochila cada día, y sin embargo, todos ellos, no tienen nada que ver con la carga emocional que soportas.

Lo que verdaderamente pesa, no es el contenido, es la importancia que le das a las cosas, lo que te dices cada día inconsciente o conscientemente, no importa; lo que de verdad importa es el sentido que tienes de las normas que has de seguir, de la perfección, no permitirte fallar, de ser la madre, el padre, el hijo, la hija perfectos, no aceptar que cada persona lleva su carga y que tu no eres responsable de sus emociones.

Pero puedes eliminar la carga que no es tuya, déjame que te lo explique para que lo puedas hacer en tu casa o en un espacio tranquilo

Soltar la carga: Ejercicio

No has venido a este mundo para ser el burro de carga de todas las mochilas de quienes te rodean, estás aquí para disfrutar de la vida, trabajar, ser, generar riqueza emocional, espiritual, física, económica, etc.

Ahora quiero que hagas lo que les digo a mis alumnos, permítete un instante de pausa, respira profundo, mantén el aire en tus pulmones el máximo tiempo que puedas y deja salir todo el aire de golpe, experimentando como tu cuerpo se afloja, se distiende, se relaja.

Puedes imaginar que estas de pie con la mochila en frente tuyo sobre una mesa. Abres tu mochila y empiezas a sacar una a una cada carga.

Tomas, por ejemplo, la carga de la familia, la miras con amor, comprensión, le das la gracias y sueltas toda la carga emocional que tiene pegada a la etiqueta familia, tu sabes y reconoces esa carga.

No te sientas culpable de soltar esa carga, no te deshaces de la familia, solo siéntete feliz de soltar la carga emocional, lo que “debes” hacer por ella, lo que “tienes” que soportar, los “sacrificios”, los “malos” recuerdos, etc, etc.

Sigue con la lista de tu carga emocional, siempre con respeto, amor, consideración, comprensión y aceptación.

Una vez que has terminado de soltar todo lo que ya no es útil, permítete experimentarte, sentirte.

Quizás sientas tu cuerpo y tu mente más ligeros, livianos, eso es bueno, es útil, relajante y estimulante. Respira hondo estira tu cuerpo, como un gato cuando se despereza y salta, salta, grita, ríe, abrázate y sobre todo mírate al espejo fijamente a los ojos y pronuncia dos palabras que has utilizado muchas veces diciéndoselas a tu familia, a tu pareja, a tus amigos, pero estoy casi seguro de que nunca te lo has dicho a ti:

¡¡¡ME QUIERO!!!

Ahora solo disfruta y suelta la mochila!

Espero que te haya sido útil y que disfrutes al igual que disfrutan mis alumnos con este sencillo, aunque maravilloso ejercicio.

Un saludo!

Profesor Alejandro Cuéllar

Máster Trainer en PNL Máster Coach Certificado y Conferencista internacional

Escuela Europea MVIG Barcelona

 

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