Saca partido a lo que te dices

Hace unos días en Mens Venilia realizamos unas Jornadas de Puertas Abiertas, donde alumnos y personas que hasta ahora no habían asistido a nuestros seminarios o cursos, tenían la oportunidad de conocernos y de experimentar en primera persona alguno de los métodos que utilizamos en los procesos de aprendizaje y los propios cursos que se realizan en la Escuela.

En lo que a mi se refiere, como profesor de Programación Neurolingüística  (PNL), tuve la ocasión y el placer de conocer a algunas personas que se interesaron por esta práctica y que asistieron a algunas de las conferencias que se realizaron en Mens Venilia durante estos días.

Una de las conferencias estaba enfocada  en dar a conocer algunas de las técnicas o ejercicios que se utilizan en PNL para el cambio de comportamiento, con la idea de ofrecer a los asistentes la oportunidad de comprobar cómo podemos cambiar un patrón de comportamiento en un cortísimo espacio de tiempo y de una forma sencilla.

Te describo a continuación uno de ejercicios que realizamos en una de nuestras aulas y con invitados, algunos con algún conocimiento de PNL y otros sin conocimiento previo. Te invito a que, si tu quieres, lo realices y si lo deseas nos envíes un correo y nos comentes tu experiencia.

El siguiente es un ejercicio enfocado a detener lo que en PNL llamamos Diálogo Interno (DI). Esa voz que suena, normalmente en el interior de nuestra cabeza, y que es capaz de hablar y mantener múltiples conversaciones, y que en muchas ocasiones nos crea malestar. “Es como si tuviera un loro dentro de mi cabeza”.

Ten en cuenta que, la PNL ante todo es práctica y trabaja con rapidez. Se necesita muy poco tiempo para realizar un cambio. El ejercicio que describo duró entre cuatro y cinco minutos. Tardamos más en explicarlo que en realizarlo

  1.  El primer paso es: practica durante unos minutos la capacidad que tienes de  traer a tu mente en este momento experiencias del pasado, que para ti sean agradables (las llamaremos positivas), donde consiguieras algo para ti y en las que tú fueras protagonista activo de los logros en esas experiencias. Experimenta cómo recuerdas lo que pasó, qué te dijiste (si no lo recuerdas  pregúntate ¿Si me hubiera dicho algo, que sería?) , y cómo te hace sentir  cuando ahora lo recuerdas. Si has realizado bien este paso, es posible que no quieras dejar esos pensamientos agradables pero, cuando estés preparado/a continuamos  con el ejercicio.
  2. Ahora tendrás que prestar atención a lo que te dices ante una experiencia  negativa. Evoca esa situación y al traerla a tu mente, atiende a tu diálogo interno y escucha que es lo que te dices y cómo te sientes al escucharte.
  3. Seguidamente escoge uno de esos recuerdos que para ti son positivos. Elige uno que  en algún sentido lo que te digas sea útil para ti en relación a la experiencia negativa. Observa bien lo que sucedió (en la positiva) y recuerda lo que te dijiste en aquel momento haciendo énfasis en el tono y en el significado de la frase, palabra o lo que te dijeras. También es importantísimo que seas consciente de cómo te hace sentir lo que te dices.

 Antes de continuar te pongo un ejemplo de los que se utilizaron en la conferencia.

  • Una persona se decía en su experiencia negativa:  “Siempre lo mismo, que mal”,    con tono de voz apagado y con desánimo
  • Y en su experiencia positiva  “¡¡A pesar de todo, lo consigo!!”, con voz fuerte, temperamento y cerrando los puños en señal de valía.

        4. Ahora que ya tienes tus frases, es muy sencillo:

  •  Recuerda tu experiencia negativa
  • Obsérvala y justo cuando  vayas a decir la frase  “negativa”
  • DA UNA PALMADA FUERTE    (¡¡PLASS!!)    y
  • Di la frase con el tono y ritmo adecuado de la experiencia positiva, y trae toda la experiencia.  Te puedes decir la frase interiormente o exteriorizarla, tu decides.
  • Hazlo 3 o 4 veces seguidas y luego intenta escuchar tu diálogo interno a ver que pasa.

Las palabras y las frases que nos decimos hacen que nuestra experiencia sea diferente. Observa con detenimiento qué pasa cuando ante una experiencia negativa te dices una cosa u otra.

Espero que te haya sido de utilidad. Normalmente procedimientos sencillos bastan para resolver o cambiar situaciones que juzgamos como importantes o complicadas. Si ahora ya no tienes una voz machacona en tu cabeza, o una experiencia ya no te resulta tan molesta pregúntate:   ¿Qué es lo que voy a hacer ahora?

Gracias a todos los asistentes a las conferencias y seminarios prácticos que se realizaron durante el fin de semana. Gracias a Mens Venilia por abrir sus puertas de par en par y por facilitar el aprendizaje a todas aquellas personas que deciden enriquecerse y mejorar aspectos de sus vidas.

Los sueños se inventaron para cumplirlos. Deseo que tú cumplas los tuyos.

Juan A. Guardia

Profesor de PNL en Mens Venilia Barcelona

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